El Incidente de Kelly Hopkinsville

El incidente de kelly hopskinville

El Incidente de Kelly Hopkinsville fue uno de los casos más extraños (ufológicamente hablando) del siglo pasado. Y eso ya es decir mucho.

Desde que se conocieron los hechos, nunca antes las posturas de los creyentes y no creyentes de los aliens se distanciaron tanto.

Y no sólo entre ellos, dentro de las propias filas de los ufólogos de la época hubo una división de opiniones extrema. Unos afirmaban que se trataba del primer enfrentamiento entre habitantes de otros mundos y los terrícolas. Otros lo tachaban de increible y veían en este caso la oportunidad perfecta para ser desprestigiados y ridiculizados por los escépticos.

¿Qué sucedió en el Incidente de Kelly-Hopkinsville?

Corría el 21 de Agosto de 1955, estamos en una granja propiedad de la familia Sutton ubicada entre las poblaciones de Kelly y Hopkinsville en Kentucky.

Además de los Sutton en la granja se encuentra un joven de 21 años, Billy Ray Taylor y su mujer June. B.R. Taylor sale de la casa a eso de las 19h con la intención de beber agua del pozo de la propiedad (no tenían agua corriente).

Mientras el joven calma su sed, ve una luz que atraviesa el cielo en silencio, al fijar su atención en dicha luz cree percibir una forma esférica.

La luz desciende según palabras de Billy Ray cerca de un rio próximo.

Billy Ray vuelve a la casa y cuenta lo que ha visto a los Sutton, los cuales se lo toman a risa e incluso hacen bromas con ello.

Aproximadamente una hora después los perros se alertan y empiezan a ladrar nerviosos a algo que se encuentra afuera. Al mismo tiempo los habitantes empiezan a oir ruidos en el exterior de la casa.

Taylor y Elmer Sutton deciden coger sus escopetas y salir a investigar los ruidos.

Al poco de comenzar su inspección vislumbran lo que en un primer momento toman por un hombrecillo entre los arboles.

De pronto la figura sale de entre los arbustos y se dirige directamente hacia ellos. Es entonces cuando el pánico se desata al poder distinguir claramente lo que se les acerca.

Según la descripción que posteriormente dieron a las autoridades se trataba de unos hombrecillos que medían entre 1 y 1,20m de estatura con grandes orejas puntiaguadas, manos en forma de garras, piernas extremadamente delgadas y unos ojos saltones grandes y amarillos. La piel refulgía en tonos plateados y algunos portaban lo que les pareció «un extraño cinturón».

Por si todo esto fuera poco los hombrecillos se desplazaban flotando a unos 20-30 cm del suelo.

Taylor y Emmet comenzaron a disparar contra el humanoide mientras corrían de vuelta a la casa.

Al oir el ruido todos los hombres salieron del hogar con sus escopetas y empezaron a disparar a los hombrecillos que se acercaban (además del primero habían aparecido otros seres de idéntico aspecto).

Una de las extrañas figuras que se acercaba lo hacía con los brazos en alto, los Sutton le dispararon repetidas veces hasta derribarlo, pero, para u espanto, al poco se levanto y prosiguió su acercamiento.

Eso fue demasiado para unos aterrorizados hombres que no dudaron en entrar en la casa y atrancar las puertas.

Conmocionados por lo que acababan de ver los Sutton no acertaban a explicarse que era lo que sucedía. De repente, una de aquellas extrañas formas se asomó por una de las ventanas. Aunque hicieron fuego de inmediato, erraron los tiros y la cosa desapareció al instante.

Lejos de desaparecer los humanoides parecieron volverse más atrevidos ya que los oyeron moverse por el techo, y golpear las paredes y la puerta de entrada.

Los Sutton toman la iniciativa

En ese momento, los Sutton decidieron que la mejor opción para repeler el ataque (ya no les cabía duda alguna de lo que era), consistía en volver a salir e intentar abatir las figuras con sus armas.

Mientras salían al porche, uno de los Sutton notó como una garra le rozaba la cabeza haciéndole una herida. Al mirar hacia arriba vieron a uno de los seres encaramado al tejado.

Le dispararon múltiples veces hasta que lo derribaron. Pero, inexplicablemente, después de caer al suelo volvió a alzarse como si nada.

Al mirar en derredor vieron figuras plateadas «por todas partes».

Lo que ocurrió después sólo se puede describir como una vorágine de armas disparando sin cesar a todo lo que se movía. Estuvieron haciéndolo hasta que a eso de las 23h se les agotó la munición.

Llegados a este punto sólo les quedaba una opción. Salir de allí lo más rápido posible.

Lo hicieron en las dos camionetas que se hallaban aparcadas cerca de la entrada. A toda velocidad y sin dejar de mirar atrás, no pararon hasta que llegaron a la estación de policia de Hopkinsville.

En la oficina del sheriff de Hopkinsville.

Es de imaginar el revuelo y la confusión creada en la oficina del sheriff al entrar en tropel los cinco adultos y siete niños que acababan de huir despavoridos de su casa intentando explicar todos a la vez que habían sido atacados por entre 11 y 14 seres que venían del espacio.

Los agentes de la ley intentaron calmar sin éxito a los Sutton y a sus invitados, los cuales parecían sufrir diversos estados de un ataque de ansiedad a gran escala.

La policia se encontró en serios apuros para conseguir entender algo que sonará medianamente cuerdo y todos los esfuerzos por calmarles resultaron infructuosos.

Al cabo de un buen rato, a los policias sólo les quedaron claras un par de cosas.

  • Que los Sutton se negaban a abandonar la oficina y volver a su casa hasta que los agentes de la ley fueran a su propiedad y comprobaran por ellos mismos que todo estaba tranquilo.
  • Que habían estado disparando contra algo hasta acabar la munición.

Probablemente fue este segundo punto el que empujó a los agentes a realizar una inspección en la granja ante la posibilidad de que hubiera habido un enfrentamiento armado entre vecinos.

No obstante, cabe reseñar que las palabras de los Sutton y, sobre todo,el estado en que se encontraban, debió sembrar alguna duda en los agentes de policia, ya que cuando finalmente salieron a hacer la comprobación el equipo estaba formado por:

  • Cuatro unidades de la policia de Hopkinsville
  • Cinco policias estatales
  • Tres alguaciles suplentes
  • Cuatro policias militares del Ejercito de la cercana base de Fort Campbell

Por si acaso.

De vuelta en la Granja de Kelly Hopkinsville

Cuando llegaron los agentes de la ley se encontraron con el escenario de una batalla campal. Agujeros de bala atravesaban las ventanas y la puerta, había evidencias de impactos por doquier, casi en cada sitio en donde miraran.

Aparte de eso no encontraron nada.

De vuelta a la estación de policia consiguieron convencer a la familia y sus invitados de que volvieran a la granja, con la promesa de que al día siguiente se pasarían para comprobar que todo estaba en orden.

Así lo hicieron, pero al llegar a la casa la encontraron vacia. Al preguntar a sus vecinos, estos les informaron que «las familias habían empaquetado sus pertenencias y se habían ido» después de asegurar que «las criaturas habían regresado cerca de las 4h de mañana».

Reflexiones sobre El Incidente de Kelly Hopkinsville

La historia era tan irreal que casi todo el mundo se cebó en ellos.

Los periódicos que se ocuparon del caso no sólo le dieron un toque fantástico sino que añadieron detalles falaces de su propia cosecha. Como por ejemplo cambiar el color de la piel de los humanoides para renombrarlos como los duendecillos verdes.

(En la época, debido a ciertas publicaciones y demás, se introdujo el cliché de los alienígenas como marcianos de color verde. Este estereotipo sigue aún fuertemente arraigado en la conciencia colectiva de diversos sectores).

Los no creyentes porque tenían a su disposición una historia increible facilmente manipulable que les servía para ridiculizar no sólo a los que aceptaban la posible existencia de los ovnis sino a un sector entero de la sociedad americana.

Determinados ufólogos, los cuales se encontraron con una historia totalmente surrealista que se salía de cualquier escala de pensamiento aceptado o admisible de la época.

Las explicaciones racionales dadas para el suceso fueron variopintas.

Desde un consumo de alcohol desmedido (la matriarca de la familia Sutton era una cristiana tradicionalista y tenía prohibido el consumo de alcohol en la casa) a una histeria colectiva, pasando por un estado de exaltación religiosa visionaria. (¿?)

Ni siquiera el Project Blue Book consideró necesaria hacer una mínima investigación, aunque en su listado de casos abierto al público aparece el incidente reseñado como un hoax.

Lo más curioso es que algunas de las teorías elaboradas para dar una respuesta al incidente parecen ser todavía más fantasiosas o hilvanadas al límite que la propia historia.

Así, nos encontramos por ejemplo como Joe Nickell, miembro del Comite de Investigación Escéptica (sic) señalaba que la familia pudo haber identificado erróneamente a especímenes de buhos reales, los cuales tienen ojos amarillos y son agresivos.

Afirmación esta un tanto rara, ya que los buhos reales son aves estacionarias y una familia de granjeros de Kentucky tendría que haber visto más de uno a lo largo de su vida.

Los buhos debían ir equipados con chalecos antibalas, ya que los Sutton les estuvieron disparando durante horas. Y, si no recuerdo mal, en muchas zonas de Kentucky aprendes a disparar en cuanto puedes sujetar un rifle.

Otras explicaciones van más allá y culpan a tensiones electromagnéticas que podrían causar un proceso alucinatorio temporal en el cerebro . . . Casi es más fácil creer a los Sutton que a una explicación de este tipo.

El Incidente de Kelly Hopkinsville

Lo que si podemos dar por cierto es que tenemos a una familia que no tenía nada que ganar inventándose una historia de este tipo y si mucho que perder.

En la década de los 80 algunos miembros de la familia fueron entrevistados por un canal de televisión y relataron la experiencia que sufrieron aquella noche. Sus declaraciones no habian cambiado un ápice en todo ese tiempo.

Saludos y Buenas Noches desde dimensiondesconocida.net

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